El primer día
- Cambia las chapas de las puertas que dan a la calle. No sabes cuántas copias hizo el dueño anterior, el inquilino de antes o el de la mudanza.
- Cambia las claves de todo lo que traiga clave: portón eléctrico, alarma, caja fuerte, el módem.
- Camina la casa de noche desde afuera. Dónde no llega la luz, qué ventana se ve desde la calle, por dónde entrarías tú si no tuvieras llave. Eso es lo que hay que arreglar primero.
Los primeros tres días
- Preséntate con las casas de junto. Nombre, un teléfono, y una pregunta: «¿cómo se avisan aquí cuando pasa algo?». La respuesta te dice más de la calle que cualquier reporte.
- Pregunta por lo obvio: a qué hora pasa la basura, si hay caseta o asociación, si hubo robos hace poco y cómo entraron. La gente lo cuenta con gusto.
- Localiza a quien administra, si hay asociación o privada: cuotas, reglas, a quién se reporta una luminaria fundida.
La primera semana
- Un foco en la entrada que prenda toda la noche. Es lo más barato que puedes hacer y lo que más se nota desde la calle.
- Entra al canal de avisos de la calle, si existe. Si no existe, ya sabes qué hacer: empieza uno con las tres casas que ya conoces.
- Decide cómo vas a atender la puerta sin abrir: mirilla, interfón, o algo que te avise al teléfono. Los primeros días llegan muchos «vengo de parte de» que no vienen de parte de nadie.
- Anota los teléfonos que importan: 911, el de la policía de tu municipio, el de la caseta, el vecino que dijo que contesta.
Lo que puede esperar
Cámaras, alarma, cerca eléctrica, seguro de casa. No porque no sirvan, sino porque se deciden mejor cuando ya sabes cómo es la calle: qué ve la cámara, quién oiría la alarma, si la privada ya tiene algo compartido. Un mes viviendo ahí te dice qué comprar; comprarlo el primer día casi siempre es comprar lo equivocado.
En tres pasos
Chapas y claves
El primer día. Puertas a la calle, portón, alarma, módem.
Tres casas de junto
Nombre, teléfono y «¿cómo se avisan aquí?».
Luz y canal de avisos
Un foco que prenda toda la noche, y entrar (o arrancar) el canal de la calle.
Preguntas relacionadas
¿Cómo sé si la colonia es segura antes de mudarme?
Ve de noche y en domingo, no solo con el agente de bienes raíces a mediodía. Fíjate en luces fundidas, casas tapiadas, rejas rotas y si hay gente en la calle. Y pregunta en la tienda de la esquina: saben más que cualquier portal.
¿Le aviso a la policía que me mudé?
No hace falta. A quien sí conviene avisarle es a la caseta o a la asociación, si hay, para que sepan quién vive ahí ahora y a quién dejar entrar.
¿Y si rento? ¿También cambio las chapas?
Pídele al dueño que las cambie o que te autorice cambiarlas, y entrégale una copia. Casi todos aceptan; es una cerradura contra un inquilino que llama para avisar de un robo.